Si escuchaste hablar del percarbonato de sodio y no sabes bien qué es, no estás solo/a: cada vez más personas buscan esta palabra porque empieza a aparecer como ingrediente en productos de limpieza del hogar, pero pocas veces se explica de forma clara qué hace realmente.

En términos simples, el percarbonato de sodio es un compuesto sólido, en forma de polvo blanco, que se obtiene combinando carbonato de sodio (una sal) con peróxido de hidrógeno (el mismo principio activo del agua oxigenada). Cuando este polvo entra en contacto con el agua, se separa en sus dos componentes: libera oxígeno activo y carbonato de sodio.

Ese oxígeno activo es el que hace el trabajo de limpieza: ayuda a romper y aflojar manchas, restos orgánicos y suciedad acumulada, mientras que el carbonato de sodio aporta una acción alcalina que potencia la limpieza general. Por eso se lo conoce popularmente como «oxígeno activo» o «blanqueador de oxígeno».

¿Para qué se usa en la casa?

Una de las razones por las que este ingrediente ganó tanta popularidad es su versatilidad. Se usa comúnmente para:

¿Cómo se usa normalmente?

Generalmente se disuelve en agua tibia o caliente (el calor ayuda a activar su efecto) y se deja actuar en remojo sobre la superficie o prenda a tratar, antes de enjuagar o lavar normalmente. Los tiempos y cantidades pueden variar según el producto y el fabricante, así que siempre conviene revisar las instrucciones específicas de cada marca.

En resumen

El percarbonato de sodio es, en pocas palabras, un polvo de limpieza a base de oxígeno activo, versátil y usado tanto en ropa como en distintos rincones del hogar. Justamente por esa versatilidad, existen productos ya formulados y listos para usar con este ingrediente como base, como OxyManch, pensado para aprovechar esta acción de limpieza de forma práctica en el día a día, sin tener que mezclar ni calcular proporciones.

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